Lactancia Materna: Mitos

Acerca de la lactancia materna hay muchas creencias que nada tienen que ver con la realidad. Estas afirmaciones a veces son ciertas, pero en muchos casos son falsas y se han hecho creer como verdades porque se han pasado de madre a madre por generaciones.  Estas creencias no solo afectan la lactancia sino la calidad de vida de las madres. Crean temores infundados en las madres que están amamantando o van a amamantar.

La madre debe tomar mucha leche para producir más leche. MENTIRA La madre debe tener una alimentación variada con un consumo adecuado de leche y derivados lácteos. El consumo excesivo de leche por parte de la madre no tiene nada que ver con una mayor producción de leche y por el  contrario, está relacionada con la alergia a la proteína de la leche de vaca en el bebé

Algunos alimentos estimulan la producción de leche. MENTIRA. No hay alimentos que hagan producir más leche

 

La falta de leche materna se debe fundamentalmente a dos cosas:

  • Falta de estimulación.Si la lactancia no es a demanda, tu pecho no estará lo suficientemente estimulado para producir la leche que necesita tu bebé.
  • Mala técnica al mamar.A pesar de estar con lactancia materna a demanda, tu bebé no mama correctamente y no vacía tu pecho con lo que no lo estimula lo suficiente.

Se aconseja la utilización de sacaleches para aumentar la producción de leche

La madre debe seguir una dieta especial para evitar gases y cólicos en el bebé. MENTIRA Es muy frecuente la prohibición de alimentos como: ajo, cebolla, coliflor, brócoli, etc., porque “pueden causar gases a los bebés”. Ningún alimento consumido por la madre provoca gases en el bebé. De igual manera, ningún alimento aumenta la producción de leche, el supuesto efecto “lactogogo” está relacionado con la sensación de confianza que genera en las madres, basada en creencias culturales. La madre lactante puede comer todo lo que consumía durante el embarazo, aunque debe limitar la ingesta de refrescos, té, café y chocolates, ya que pueden provocar irritabilidad en el bebé.

Las madres con senos pequeños, pezones planos o invertidos o con cirugías de seno, no podrán amamantar o producirán menos leche. MENTIRA. No importa la forma del pezón ni el tamaño del pecho. Todas las madres cuentan con dos glándulas mamarias y un conjunto de hormonas que se activan por la succión del bebé, independientemente de las características del seno. Del mismo modo, la madre que ha sido operada puede amamantar sin problemas, ya que la cirugía no afecta el funcionamiento de la glándula mamaria. Todos los pechos son buenos para amamantar.

Se debe suspender la lactancia si la madre consume medicamentos. MENTIRA. La mayor parte de los medicamentos indicados a las madres llegan a la leche materna en muy pequeñas cantidades, absolutamente inofensivas para el bebé. Solo hay contraindicación absoluta cuando la madre recibe drogas antineoplásicas o isótopos radioactivos. El médico debe estar informado de los medicamentos que consumes.

La baja producción de leche puede ser un problema genético que se hereda de madres a hijas. MENTIRA. La baja producción no es hereditaria. Hasta el momento no se ha evidenciado ninguna causa de hipogalactia hereditaria. La producción de leche tiene que ver con la colocación frecuente al pecho, el buen agarre y la succión efectiva, que permita el adecuado vaciado del mismo

El bebé llora porque la leche materna no es suficiente y queda con hambre. MENTIRA. Frecuentemente el llanto se asocia con hambre, lo que erróneamente conduce a la madre a complementar la lactancia con fórmula, al creer que su leche no es suficiente. El llanto es la forma en que el bebé se comunica; cuando tiene hambre, está incomodo, asustado, insatisfecho, siente dolor o requiere contacto o consuelo. Si el bebé llora por hambre, está pidiendo nuevamente el pecho, y no que se le dé tetero.

No se debe tener sexo durante la lactancia. MENTIRA. Si se puede tener sexo. La mujer que amamanta, durante los primeros 6 meses está hormonalmente hablando en una situación parecida a la menopausia”  Esta es la causa de la sequedad vaginal y de las oleadas de calor que muchas madres relatan. Hay baja líbido por  la secreción de prolactina y la inhibición reactiva de las hormonas que se asocian a la excitación sexual: estrógenos, progesterona y testosterona. Pero cuando el bebé con la succión empiece a regular la producción de leche, los niveles hormonales se recuperan. En cuanto a la lubricación vaginal, al estar también relacionada con la excitación y el deseo erótico, no se puede hacer pronósticos en cuanto a su plena recuperación. Si la penetración es molesta, se recomienda utilizar un lubricante.

 

Si la madre queda embarazada debe suspender la lactancia. MENTIRA. La madre puede continuar amamantando si así lo desea, sin riesgo para su embarazo (no compromete la salud del embrión, ni induce al aborto ni al parto prematuro). El nuevo embarazo modifica el volumen y el sabor de la leche, por lo que el bebé pudiera rechazarla. La madre puede incluso amamantar a ambos bebés después del parto, aun cuando sean de diferente edad (lactancia en tándem).

Se debe amamantar al bebé en un horario regular, cada dos o tres horas, colocándolo de 10 a 15 minutos en cada pecho por mamada. MENTIRA. Debe amamantarse al bebé siempre que él quiera sin restricciones de tiempo ni horario, permitiéndole al bebé que vacíe la teta y que la suelte cuando esté satisfecho.

Es normal que la lactancia produzca dolor. MENTIRA. Aunque durante los primeros días hay mayor sensibilidad en los pezones, esta es una situación temporal y no debería ser tan fuerte como para que la madre no desee amamantar. Es uan sensación de dolor muy leve. Cualquier dolor que sea más que leve no es normal y por lo general se debe a que el bebé no está colocado de la manera adecuada. Si hay dolor en el pezón que persiste por más de 5 a 6 días, no debería ser pasado por alto se debe consultar con el médico pues el dolor puede deberse a una infección. Limitar el tiempo de lactancia no previene la sensibilidad ni el dolor.

Existe la confusión de pezón. VERDAD. Cuando al bebé se le suministra pecho y una fórmula como complemento, lo cual se llama lactancia parcial o lactancia mixta,  aparece la confusión tetina-pezón. La alimentación de pecho y la alimentación por tetero requieren diferentes técnicas orales y motrices. Como succionar el tetero es más fácil, el bebé va a agarrar el pecho en forma inadecuada y su succión será ineficiente, lo que hace que se sienta insatisfecho y que a largo plazo rechace el pecho.

Si el bebé tiene diarrea o vómito, la madre debe suspender la lactancia. MENTIRA. Es todo lo contrario. La mejor medicina para una infección intestinal del bebé es la leche materna. Suspenda otros alimentos por corto tiempo, pero continúe alimentando a su bebé con leche materna. La leche materna es el único líquido que necesita su bebé cuando tiene diarrea o vómito, excepto bajo circunstancias especiales. Incentivarla al uso de soluciones orales para la deshidratación es una recomendación de los fabricantes de fórmulas para ganar más dinero. Por medio de la lactancia materna tanto el bebé como la madre se confortan.

El bebé lactante necesita agua extra en climas cálidos. MENTIRA. La leche materna contiene toda el agua que necesita el bebé. 

Se puede tomar una copa de vino o una cerveza durante la lactancia. CIERTO. Pero una sola copa. Esta se debe tomar en ocasiones especiales y ojalá apenas hayas amamantado al bebe. Con eso transcurrirán una o dos horas hasta la otra amamantada y los niveles de alcohol serán muy bajos.

En conclusión, si no puedes evitarlo y quieres tomar una copa en el período de lactancia, puedes tomar una pequeña cantidad de alcohol de forma ocasional y siempre alejada de las tomas.

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